viernes, 15 de junio de 2007

Juan Fredy Rozo


Hola María Cristina:

Es lamentable. No se me ocurre otra cosa que decir.

Yo me encuentro trabajando en el Externado y en otros proyectos de vida. Me parece una buena ocasión para agradecerte la oportunidad de poder trabajar con John Edisson y con Alejandro en la etapa previa a la apertura de la Mestría. En verdad lamento que un discurso hegemónico y decimonónico termine desbaratando una apuesta tan integra y compleja como la que ustedes emprendieron con el DIUC, ahora IESCO.

Es una corriente planetaria, creyente de los viejos esquemas, en los que la ciencia es simplemente un instrumento para perpetuar lo establecido; dónde la utopía está proscrita y la imaginación vetada. Se imponen los que olvidaron la pregunta fundamental sobre la trascendencia del ser y su relación epistomológica con la palabra saber... La Revlución Industrial del intercambio de ideas, la producción de inventarios y la acumulación de los objetos. La imposibilidad misma de soñar.

De nuevo gracias María Cristina, un abrazo solidario para todo el equipo del IESCO. Un brindis por los que aportan en la construcción de la academia nómada y trasegante.

Este mensaje tiene de música de fondo a los Beattles. Creo que vale la pena seguir en la búsqueda de la libertad y de la autonomía

Les regalo la letra de una canción...

Un abrazo,

Juan Fredy Rozo

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